(*) Con esta parrafada iniciamos una serie de lecciones artísticas con temática de alto contenido voluptuoso, que ya sé que os... bueno, nos... gusta.
Con toda certeza, el orgasmo escultórico más famoso que se conoce es el del Éxtasis de Santa Teresa de Bernini. Diga lo que diga la santamadreiglesia, esta mujer no estaba en estado de contemplación mística, sino pasándoselo de puta madre.
Bernini estaba por entonces de capa caída, se le había acabado el mecenazgo papal y el trabajo escaseaba, así que cuando el cardenal Federico Cornaro le ofreció construir una capilla funeraria para su familia en la iglesia de Santa Maria della Vittoria (Roma), el escultor se propuso realizar la mejor obra de su vida. Y lo consiguió.
Es sin lugar a dudas el ejemplo más perfecto de arte barroco: dinamismo, captación del instante, claroscuro, teatralidad... de hecho la capilla es un pequeño teatro en sí misma.
En el centro, sobre el altar, hacen su aparición estelar las figuras de Santa Teresa y el ángel, iluminados magistralmente por una claraboya invisible que deja caer un impactante chorro de luz dorada sobre los protagonistas.
En los laterales de la capilla nos encontramos con dos palcos en perspectiva, a los que se asoman los miembros de la familia Cornaro al más puro estilo voyeur, contemplando y comentando la escena.
Pero sin duda, lo más atrayente de todo el conjunto son las figuras de la santa y el ángel, y en concreto la inquietud que produce contemplar una escena religiosa tan descaradamente erótica.
¿Era consciente Bernini de lo que estaba haciendo?... Pues probablemente, no nos engañemos. Aunque según las crónicas debía ser bastante meapilas. Lo que sí sabemos es que para hacer la obra se inspiró en las descripciones que hizo la propia Santa Teresa de sus éxtasis místicos (por llamarlos de alguna manera, ejem):
“Quiso el Señor que viese aquí algunas veces esta visión: veía un ángel junto a mí hacia el lado izquierdo en forma corporal [...] No era grande, sino pequeño, hermoso mucho, el rostro tan encendido que parecía de los ángeles muy subidos, que parecen todos se abrasan. [...] Veíale en las manos un dardo de oro largo, y al fin del hierro me parecía tener un poco de fuego. Este me parecía meter por el corazón algunas veces, y que me llegaba a las entrañas. Al sacarle, me parecía las llevaba consigo, y me dejaba toda abrasada en amor grande de Dios. Era tan grande el dolor, que me hacia dar aquellos quejidos; y tan excesiva la suavidad que me pone este grandísimo dolor, que no hay desear que se quite, ni se contenta el alma con menos que Dios. No es dolor corporal, sino espiritual, aunque no deja de participar el cuerpo algo, y aun harto. Es un requiebro tan suave que pasa entre el alma y Dios, que suplico yo a su bondad lo dé a gustar a quien pensare que miento.”
Por muy santurrón que fuera Bernini, no tenemos constancia de que se le apareciesen también estos “ángeles”, y por tanto no debía tener ni la más remota idea de como reacciona el cuerpo humano en este tipo de situaciones. Y claro, después de leer los gozos y deleites que le producían a la santa estas “apariciones”... ¿qué mejor forma de representar dicho “estado espiritual” que mediante un orgasmo?
¿Era consciente Bernini de lo que estaba haciendo?... Pues probablemente, no nos engañemos. Aunque según las crónicas debía ser bastante meapilas. Lo que sí sabemos es que para hacer la obra se inspiró en las descripciones que hizo la propia Santa Teresa de sus éxtasis místicos (por llamarlos de alguna manera, ejem):
“Quiso el Señor que viese aquí algunas veces esta visión: veía un ángel junto a mí hacia el lado izquierdo en forma corporal [...] No era grande, sino pequeño, hermoso mucho, el rostro tan encendido que parecía de los ángeles muy subidos, que parecen todos se abrasan. [...] Veíale en las manos un dardo de oro largo, y al fin del hierro me parecía tener un poco de fuego. Este me parecía meter por el corazón algunas veces, y que me llegaba a las entrañas. Al sacarle, me parecía las llevaba consigo, y me dejaba toda abrasada en amor grande de Dios. Era tan grande el dolor, que me hacia dar aquellos quejidos; y tan excesiva la suavidad que me pone este grandísimo dolor, que no hay desear que se quite, ni se contenta el alma con menos que Dios. No es dolor corporal, sino espiritual, aunque no deja de participar el cuerpo algo, y aun harto. Es un requiebro tan suave que pasa entre el alma y Dios, que suplico yo a su bondad lo dé a gustar a quien pensare que miento.”
Por muy santurrón que fuera Bernini, no tenemos constancia de que se le apareciesen también estos “ángeles”, y por tanto no debía tener ni la más remota idea de como reacciona el cuerpo humano en este tipo de situaciones. Y claro, después de leer los gozos y deleites que le producían a la santa estas “apariciones”... ¿qué mejor forma de representar dicho “estado espiritual” que mediante un orgasmo?
La sobreabundancia de telas y pliegues en movimiento nos dan la pista de la enorme agitación “interior” de la castísima santa. La delicadeza de sus extremidades, con una mano desfallecida y la otra intentando asir algo inexistente, un pie apoyado en la roca y el otro colgando inerte, con los deditos ligeramente levantados, en tensión, la rodilla izquierda apretada contra la piedra (que en teoría es una nube), los ojos cerrados, la boca entreabierta... ¡aaah, sigue! ¡no pares!
Y el cabroncete del angelito, con esa finísima tela pegada al cuerpo que más que tapar enseña, mirándola con la sonrisita pícara de “hayquévercomoseloestápasandolatía”, levantándole con gesto sutil la ropa, preparado para clavarle la “flecha”...
Pues eso. Que un orgasmo. Y no se hable más.
P.D. La obra debió tener bastante éxito, porque unos años después le encargaron otra santa en éxtasis, la Beata Ludovica Albertoni (en la iglesia de San Francesco a Ripa, Roma). La manita apretándose el pecho no tiene precio...
Pues eso. Que un orgasmo. Y no se hable más.
P.D. La obra debió tener bastante éxito, porque unos años después le encargaron otra santa en éxtasis, la Beata Ludovica Albertoni (en la iglesia de San Francesco a Ripa, Roma). La manita apretándose el pecho no tiene precio...
P.D.2: Os informo que cuando estuve en Roma me costó un montón llegar a la iglesia se Santa Maria della Vittoria para ver a nuestra gozosa Teresita. Y nada más llegar me echaron de mala manera porque empezaba la misa. En fin, que mi experiencia místico-contemplativa fue más bien escasa ¿algún alma caritativa que me lleve a verla otra vez?









23 habladurías:
Bueno, omitiremos ciertos paralelismos que provoca el placer de leerte...
PD: el texto de Santa Teresa no deja lugar a dudas, pero hay que reconocerle su habilidad con los eufemismos.
Se me ha olvidado: muy bueno lo del palco lateral. La familia comentando... el precedente del tomate.
y donde dices q esta la iglesia???? porque esto es casi mas friki que el holy corner! (esto hay q verlo). besos perlim,cuidate (vente pa'roma:)
Juajua qué bueeeno!!! :-D Qué inocente soy, no se me había ocurrido nunca, pero la verdad es que es más que evidente! :-D Besos otoñales castos...
uyuyuyuyu como esta la iglesia jajaja...
yo como lo del éxtasis ( sin aditivos) místico no me lo creo, me creo mucho más lo del orgasmo, algo natural en todos los animales, sobre todo en los bípedos.
PD: ahorramos???
(*Aclaración: ahorramos para viajar, los orgasmos de momento nos salen gratis..)
el dardo ardiendo es una buena metáfora si.
Yo al barroco romano, me apunto siempre. Los horarios romanos es lo que tienen, a mi me han hechado también muchas veces de malas maneras de esa iglesia, o no me han dejado ni siquiera entrar.
La beata albertoni, es mi preferida, a pesar de que la escenografía no sea tan espectacular como en Sta Teresa. Y si hablamos de orgasmos, la Ludovica, debía haberse metido media docena de bolas chinas. ejem, perdon...
Lo de la Ludovica es muyyyy fuerrrrrteeeeee!!!
Blogeando he llegado hasta aquí y he disfrutado leyendo, empapado en arte me he quedado.
Felicidades, has ganado un asiduo lector.
Más Caravaggio!!!
Una preguntita, sabes donde se pueden encontrar reproducciones "grades" de cuadros suyos?
HACK, es que hay mucho voyeur suelto... ejem.
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INÉS, no me acuerdo de dónde estaba, sólo sé que tuve que caminar un montón y me sentó fatal que me echasen. Mira en un plano a ver. Cualquier día de estos te hago una visita para volver a intentarlo. Baci cara.
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SWEETMAYO... eres deliciosamente inocente. Besos castos, por supuesto.
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EVA, la cosa de ahorrar para un viaje está complicada, pero lo de ahorrar en orgasmos es una verdadera aberración.
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BLUE jajajjajajajaja... de exposiciones eres casi peor que yo. Cuando quieras (o haya algo interesante), repetimos, que me encanta criticar cuadros y artistas.
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PRIMAVERITIS, en teoría Ludovica se está muriendo en esa escultura, pero sólo en teoría, ya sabes.
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ANÓNIMO, gracias por la visita, pero siento no poder responderte a la pregunta. Pregunta a San Google, que lo sabe todo...
"San Google"!
juas juas Perlimplina me muero de la risa!! (patentalo que lo copio ya).
Vete planteandote recopilar este material y sacar un libro bajo el titulo de: "Enciclopedia alternativa del Arte: Nada es lo qua parece".
Ha, ha, Silvia tiene razón. No te lo tomes a risa, Perl, que tu futuro está en un best seller, de una forma u otra.
=)
A veces se me olvida lo que ha hecho la religión por la humanidad...
Perlimpina, lo de ser peor que tu no lo sé. Dejemos que viboreando exposiciones estamos por el momento en tablas.
Cuando quieras, tengo un par en mente, pero propon, propon. Eso sí, después de la exposición, aperitive, por que el espíritu sin carne no es nada.
Por cierto, hablando de orgasmos artísticos disfrazados de misticismo: S. Juan de la Cruz es poesía porno jejejeje
Pues sí, la Teresita se lo pasaba de puta madre, todo hay q decirlo. En clase de arte mis amigas y yo búscabamos en lado...oculto de las esculturas. Bueno, y de los poemas y de todo (cosas de las hormonas a determinada edad, perdón, a partir de determinada edad xD). Las monjas nos ponían imagénes de éxtasis, gozos y demás, todo muy religioso y se cabreaban de una manera cuando oían las risitas ahogadas de sus inocentes alumnas ...
besos perlim
noj! he leído esto como tres veces y cada vez rio mas!... gracias... he tenido una semana de aquellas.... beba con fiebre, no duerme, trabajo por doquier.... me alegro la vida pensar en los santos orgasmos...o los orgasmos de los santos...
mis compañeras me trajeron de milano un calendario de cada mes lleno de pollas....
La cuestión es que supongo que debo estar muy desanimada pollilmente hablando por que ni lo miro
un beso a las dos
Espero con entusiasmo futuras entregas de Orgasmos artísticos. Que tal el fauno del Louvre, algo del Bosco?
Hola Perlim!!! No sé como he llegado hasta tu blog pero me ha enganchado... Ya casi me lo he leído entero, aunque me faltan algunos meses jeje Sólo darte la enhorabuena por tu espacio.
Un saludo ;-)
SILVIA... mejor algo así como "El artista insatisfecho: iconografía del camuflaje de los instintos primarios"... aunque bien pensado esto suena más a tesis...
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CLARA, prefiero morir indigente que acabar siendo como Dan Brown... qué miedo!!!
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BLUE, San Juan es increíble... ahora con la edad empiezo a comprender la extraña cara que se les ponía a las monjas cuando nos explicaban sus poesías en clase de literatura en el colegio...
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MARTA, es que una no se puede reir de los gozos de las monjas... ni de los orgasmos de los laicos (todo hay qye decirlo, jejeje)
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MAMIDELUX, prefiero un santo orgasmo, sinceramente...
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ESTEPA jajajjajaja, conozco esos calendarios, se venden en Italia como "churros", nunca mejor dicho... pero no te preocupes, a mi los churros en las esculturas tampoco me llaman la atención... son como demasiado castos.
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ROUGE, tengo un par en mente de momento, pero anotaré tus propuestas. Aunque lo del Bosco es pornografía dura.
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Bienvenida ALI!!! Y muchas gracias!!! Supongo que muchas veces los comentarios son los que animan a seguir con esta pesada carga laboral que es un blog... menos mal que en el trabajo (sin ellos saberlo) me pagan por ello.
Tambien están, a la recíproca, amantes que en el momento álgido les da la vena mística :)(diosmiodiosmiodiosmiooooooo)
jode con al teresita!! y parecían tontos eeee??? si esque... halnd mucho y como bien dicen por ahí... nada es lo que parece!!
un besote perlim!!!!!!
No nació usted para gozar del orgasmo... ajeno.
Si que está un poco a tomar por el piiiii.... A mi tb me costópero pudo más la cabezoneria de una servidora que la canícula y el cansancio. Me encantó. Y sí, si esta está en pleno misticismo que venga "su jefe" y lo vea.
Muy buenas tus lecciones magistrales
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