miércoles, 28 de febrero de 2007

La dura vida del traductor

Como algunos ya sabéis, me saco un pequeño sobresueldo traduciendo libros de informática. Me gusta traducir y me gusta la informática, así que es un trabajo que me parece entretenido y encima me pagan (mal) por hacerlo. Sin hablar de la enorme satisfacción que produce ir a una librería y encontrar tu nombre impreso en letra minúscula en una de esas páginas que nadie mira de esos libros que casi nadie compra y que están perdidos en la estantería del rincón más apartado del local.

Aunque suelen ser unos buenos tomazos de entre trescientas y quinientas páginas, están escritos por yanquis y para yanquis. Es decir, lenguaje sencillo, instrucciones sencillas, chistecillos tontos para frikis y dando por hecho que el lector acaba de salir del parvulario (o del instituto de allí, que para el caso es lo mismo).

Hasta aquí, todo perfecto.

El problema viene cuando toca traducir los archivos de ejemplo del Cd-rom del libro. Porque si a una humana de letras, aficionada al ocio de butaca y alérgica al polen, le pones delante de los morros una base de datos de tropocientos registros sobre los productos que están a la venta en un vivero ficticio… empezará a plantearse el suicidio como alternativa más honrosa, sobre todo cuando el promedio de vida de cualquier planta que ha pasado por sus manos no supera los diez días.

Pero, en fin, de algo hay que vivir, así que me armo de paciencia y me sumerjo en el apasionante mundo de los abonos, fertilizantes, esquejes, mantillo, tipos de macetas, herramientas para el jardín, nombres de flores, árboles, arbustos, plantas, clases de césped, casitas para pájaros y gnomos “decorativos”.

¿Y qué tal unos cuantos documentos de texto sobre los usos y el cultivo del bambú? ¡Pues claro! Hoy en día hay que saber de todo… y en el altamente improbable supuesto de que salga una noche de cena con los integrantes del foro de jardinería “La Planta Vivaracha”, podré alardear de mis amplios conocimientos sobre la poda de las raíces del bambú invasivo.

Pero realmente ayer toqué fondo. YO, que odio el deporte con todas mis ganas. YO, que suspendía gimnasia en el colegio (no es coña, llegó a quedarme para septiembre). YO, que tengo agujetas sólo con vislumbrar unos segundos de deporte en la tele mientras hago zapping. YO, que hago apología de un neomarxismo que considera que “el fútbol es el opio del pueblo”. YO, que sólo concibo tres tipos de ejercicio físico (caminar, subir escaleras y follar)… me encuentro ante un catálogo de productos de ochocientos registros de un fabricante de bicicletas. YO, que casi no sé ni pedalear.

Y al borde de las lágrimas, me pasé el día rodeada de bielas, sillines, cuadros, rodamientos, ejes, cadenas, manillares, hinchadores, maillots, culottes y un montón de clases de tuercas, engranajes, arandelas y demás chatarra.

Creo que voy a escribirle una carta a susantidad para que considere seriamente la canonización del Señor Google.

sábado, 24 de febrero de 2007

Los pájaros sí que saben



Esto es lo que hacen los pájaros valientes cuando se pone a llover.
Suben hasta colocarse por encima de las nubes.

Para María (de parte de Eli)

jueves, 22 de febrero de 2007

Kandinsky said...

Improvisación 30 (Cañones), óleo sobre lienzo, The Art Institute of Chicago.

“Cuando tenemos una conversación interesante con una persona, intentamos bucear en su alma, buscamos su rostro interior, sus pensamientos y sentimientos y no pensamos que está utilizando palabras que constan de letras [...] Sabemos que todas estas partes son completamente secundarias, puramente accesorias en nuestra conversación, que las utilizamos como medios externos necesarios y que lo esencial del diálogo es la comunicación de ideas y sentimientos. La misma actitud habría que adoptar frente a la obra de arte.”

(Wassily Kandinsky, De lo espiritual en el arte)


(*) Mi teoría particular es esta: Una obra, independientemente de su técnica o época, cuando es buena tiene “un algo” inconcreto que nos hace quedarnos clavados en el suelo, un algo que a veces asusta y a veces entristece, que relaja, que inquieta, que juega con nosotros, que nos hace pensar. Una obra verdaderamente buena, nunca nos dejará indiferentes. Por supuesto, es muy importante el grado de sensibilidad que tenga cada uno, pero si una persona es capaz de apreciar el arte del pasado, podrá hacer lo mismo con el de hoy en día con sólo abrirse un poco. No son diferentes. La intención es la misma. El autor habla con el espectador y su medio de comunicación es la obra. Y cuando es lo suficientemente buena no hacen falta ni críticos ni explicaciones. La obra de arte se explica a si misma, y si no lo hace, entonces no es arte.

lunes, 19 de febrero de 2007

arc0o7


algo interesante, supongo


una palabra malsonante


un hombre a tamaño natural hecho de chicle


un hombrecillo cargándose su habitat


un tipo empapelado

miércoles, 14 de febrero de 2007

In fraganti

raywood1

Cuando se apagan las luces del estudio y escuchan la puerta cerrarse...

Mr. y Mrs. Woodman retozan
Mr. y Mrs. Woodman se ejercitan
Mr. y Mrs. Woodman hacen malabares
Mr. y Mrs. Woodman comen madera
Mr. y Mrs. Woodman se ríen del kamasutra
Mr. y Mrs. Woodman se lo pasan teta
Mr. y Mrs. Woodman ignoran

... que Man Ray, antes de salir, dejo su cámara escondida entre los libros de la estantería.

raywood2

lunes, 12 de febrero de 2007

Lecciones magistrales vol.2


En vista de mi fracaso educativo, decido enchufarle la serie Érase una vez el cuerpo humano, para que aprenda algunos rudimentos de biología:


"El origen de la vida está en el mar"


- ¿Es verdad que las personas salimos del mar?

- Sí.

- Ah, claaaaro… Entonces yo era un bebé muy pequeñín que estaba en el mar y tú me bebiste y me metí en tu tripa y crecí y luego salí ¿no?

- Umm, ejem… ¿Qué tal si te pongo X-Men?



P.D. Cuidadito cuando vayáis a bañaros a la playa, no vaya a ser que os traguéis por descuido un buche de agua…



domingo, 11 de febrero de 2007

Lecciones magistrales vol.1


Le estaba dando una de esas inspiradas y educativas lecciones matinales, mientras esperábamos a que llegase el autobús del colegio.

- A ver Eli, no te confundas… El mundo o la Tierra es un planeta, la bola, ya sabes…

- Sí, hay una bola de esas en la clase de tercero.

- Y dentro de la bola hay países, como España, Francia, Italia…

- Vale.

- Y dentro de los países hay ciudades, como Madrid, París, Barcelona, Londres… Así que España no es un planeta, ¿lo entiendes? Hay muchos más planetas que la Tierra, claro, pero no podemos vivir en ellos porque no hay aire para respirar.

- Ya.

-

-

- ¿Y en el espacio hace frío?

- Sí, claro, mucho frío.

- Entonces si hace frío es que sopla viento, y si sopla viento es que hay aire y si hay aire es que se puede respirar.


Esto me pasa por explicarle las cosas como si fuese idiota.

miércoles, 7 de febrero de 2007

Olympic Gigoló

Made in Ysbrand and Perl. O sea, que antes de deleitaros los sentidos con estas magníficas fotos, es obligatorio leerse el post de Ysbrand sobre el adorable Ganímedes, el efebo favorito de Zeus, haciendo clic aquí.

El mito de Ganímedes siempre ha tenido bastante tirón, un tipo madurito disfrazado de águila que rapta a un chavalito para que trabaje como barman en el Olimpo (no entraremos en el uso que hacía el chico de sus horas libres). Era la excusa perfecta para pintar un tema descaradamente gay sin que te metiesen en la cárcel por ello, porque “señor patrono, no se me altere y no me sea usted ignorante, que este es uno de los temas clásicos de la mitología griega y si se molesta en hojear cualquier revista de decoración, verá que es lo más de lo más para los techos de los palacios”.

La forma de representarlo varía sobre todo en la actitud de Ganímedes frente al rapto. A veces se rebela un poco, otras veces mucho y en la mayoría de los casos se deja raptar encantado de la vida. Hay que tener en cuenta que el tema rozaba “ligeramente” la pederastia -Ganímedes era un jovencito demasiado joven-, y si encima lo representaban oponiendo resistencia, Zeus habría acabado compartiendo banquillo con los acusados del caso Arny.

Una de las representaciones más antiguas del mito es una terracota griega del periodo arcaico. Son los inicios de la escultura griega y en fin... está claro que aún no dominaban demasiado la técnica. Supongo que el águila les complicaba bastante la vida, así que optaron por representar a Zeus en forma humana y a Ganímedes más chiquitín, para que se note que era “más joven”.

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Terracota policromada, h.480 a.C., Museo de Olimpia

Este fresco de Baldasare Peruzzi es ya del Renacimiento. Es un Ganímedes tan andrógino, tan rubito y tan “casto” -sujetándose el trapito para que no se le caiga-, que convierte a Zeus en un Humbert Humbert abducido por su Lolito particular. (Lo único que no acaba de cuadrarme es la dirección en la que se le vuela el pelo.)

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Baldassare Peruzzi, h.1510, pintura al fresco, Villa Farnesina, Roma

El Ganímedes de Correggio también se deja raptar sin demasiado pataleo. El efebo parece más preocupado por no caerse que porque se lo esté llevando un pajarraco negro.

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Antonio da Correggio, h.1531, óleo s/ lienzo, Kunsthistorisches Museum, Viena

El rapto de Carracci me recuerda un poco a la escena en la que Superman y Lois Lane van volando por el cielo. Se les ve tan contentos, agarraditos, conversando… a nosecuantos metros de altura… como quien no quiere la cosa (y más teniendo en cuenta el tamaño del águila y la envergadura de este tiarrón).

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Anibale Carracci, h.1600, pintura al fresco, Palazzo Farnese, Roma

Rubens pintó dos cuadros con este tema. En el primero, Ganímedes ya ha llegado al Olimpo. Le vemos sentado cómodamente en el regazo de Zeus mientras Hebe le entrega la copa, en pleno traspaso de poderes. (Sí, está muy bueno.) La segunda versión es ya más “Rubens”, con un Ganímedes algo falto de ejercicio y algo sobrado de alimento.

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Peter Paul Rubens, 1611-1612, óleo s/ lienzo, Palacio Schwarzenberg, Viena

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Peter Paul Rubens, 1636, óleo s/ lienzo, Museo del Prado, Madrid

Con este cuadro se nos rompen todos los esquemas. Rembrandt pintó la obra para un calvinista, eliminando toda alusión erótica al tema. Pero va incluso más allá, y hace una dura crítica a la pederastia, representando a un niño aterrado que literalmente se está meando de miedo.

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Rembrandt, 1635, óleo s/ lienzo, Alte Meister Gallerie, Dresde

El Ganímedes de Eustache Le Sueur es otro de los que se deja llevar encantado, y si nos apuramos, hasta con cara de vicio. Le Sueur es uno de los fundadores de la pintura clásica francesa (le llamaban El Rafael francés).

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Eustache Le Sueur, h. 1650, óleo s/ lienzo, Museo del Louvre, Paris

Y para acabar, una de las obras más famosas de Thorvaldsen, un escultor danés que trabajo sobre todo en Roma. Es una obra neoclásica, así que el autor pasa de raptos y lo representa dando de beber tranquilamente al águila, potenciando el equilibrio y la armonía de la escena. No os extrañéis del sombrero pitufo de Ganímedes, en realidad es un gorro frigio (uno de los atributos típicos de este personaje).

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Bertel Thorvaldsen, mármol, 1817, mármol, Museo Thorvaldsen, Copenhague

lunes, 5 de febrero de 2007

Te amaré hasta que te mate

El otro día me debió ver mala cara. Al llegar del colegio me dijo “estás cansada ¿verdad? creo que voy a tener que darte ánimos para que trabajes esta tarde. Es tan achuchable a veces…

Así que en cuanto me vio sentada delante del ordenador empezó a vocear:

“TRA-BA-JA”
“TRA-BA-JA”
“TRA-BA-JA”
“TRA-BA-JA”
“TRA-BA-JA”

Encantadora.
Realmente, tuve que reprimir mis impulsos de abalanzarme sobre ella y achucharle el cuello…

jueves, 1 de febrero de 2007

Una dosis de literatura

Como es su cumpleaños, Eva aprovecha para pedirnos sutilmente que hagamos esta cadenita, que consiste en copiar el texto que sigue a la quinta frase de la página ciento veintitrés del libro que estemos leyendo en este momento. El mío es tan fascinante que me he sentido en la obligación de compartirlo con todos vosotros... son unas frases de las que cambian la vida... belleza y poesía en estado puro...

You can also set the Ignore Nulls box to Yes, if you want Access to allow duplicate blank values. Imagine you want to make the SSN field optional. However, if an SSN number is entered, then you want to make sure it doesn't duplicate any other value. In this case, you should set Ignore Nulls to Yes. If you set Ignore Nulls to No, then Access lets only one record have a blank SNN field, which probably isn't the behaviour you want.

En definitiva, que estoy muy entretenida traduciendo un nuevo tomo de 560 páginas de Access 2007. Y que no podré dedicarle a los blogs tanto tiempo como me gustaría (jornada laboral completa, se entiende), pero haré lo que buenamente pueda.