miércoles 6 de febrero de 2008

La bella Suzzane

Elle ne me laissa rien à part une froide solitude qui remplit la tête avec du vide et le cœur avec de la peine (No me deja nada, a excepción de una fría soledad que llena la cabeza de vacío y el corazón de pena). Palabras del músico Erik Satie, después de ser abandonado por Suzanne Valadon.


Marie Clementine Valade (1865-1938), hija de una lavandera y de padre desconocido, se trasladó a París con su mamá a la tierna edad de cinco años. Con sólo quince empezó a trabajar como acróbata en el circo, pero al año siguiente una caída del trapecio que casi le cuesta la vida le obligó a replantearse su futuro profesional. Como era una chica mona y vistosa, decidió posar como modelo para algunos de los pintores de su barrio (Montmartre).


La bella Marie.

Posó para Renoir, Toulouse-Lautrec y Puvis de Chavannes. Cada uno la retrató a su estilo (como podréis comprobar en los cuatro cuadros de aquí abajo), con todos ellos tuvo affaires -algo frecuente en las modelos de esa época- y de todos aprendió algo. Marie no se limitaba a contemplar las musarañas mientras la retrataban, iba absorbiendo como una esponja las técnicas y estilo de estos artistas. Al poco tiempo empezó a pintar también. Su gran amigo Degas, impactado por sus intensos dibujos, le animó a dedicarse al mundo del arte.


Renoir. Baile en
Bougival. 1883. Museum of Fine Arts. Boston.


Ren
oir. Mujer trenzándose cabello. 1885. Colección particular.


Toulouse-Lautrec. La resaca. 1887-1888. Fogg Art Museum. Cambridge, Massachusetts.


Puvis de Chavannes. Mujeres a la orilla del mar. 1879. Musée D’Orsay. París.

En esa época decide cambiar de nombre. El culpable no fue otro que Toulouse-Lautrec, que le debió decir algo así como “tú, que posas desnuda delante de los viejos, deberías llamarte Susana”. Dicho y hecho, Marie cambió su nombre por el de Suzanne Valadon.

En 1883 nace su hijo Maurice. Se ha especulado mucho sobre quién era el padre de la criatura, algo que ella se negó siempre a desvelar. El niño adoptó más adelante el apellido de un buen amigo de Suzanne, el pintor y periodista catalán Miguel Utrillo, uno de los asiduos de Els Quatre Gats en Barcelona. Aleccionado y educado por su madre, Maurice Utrillo se convirtió en un famosísimo pintor.


Dos fotos de Suzanne Valadon con su hijo, Maurice Utrillo.

En 1893 tuvo un intenso romance de seis meses con el músico Erik Satie, el llamado padre de la música moderna. Tras su primera noche juntos, Satie le propuso matrimonio. Ella, por supuesto, rehusó. Cuando Suzanne le abandonó, Satie quedó completamente devastado (de hecho fue la única relación amorosa que se le conoce).

Siempre fue una mujer independiente, libre y extravagante. Se cuenta que llevaba corsés de zanahorias, que tenía una cabra en su estudio para que se comiese los dibujos que no le gustaban y que los viernes alimentaba a sus gatos con caviar, como “buenos católicos”. Como pintora era perfeccionista y meticulosa (podía trabajar hasta varios años en un mismo lienzo), utilizaba colores brillantes y marcadas líneas negras.


Suzanne Valadon. Aut
orretrato. 1883.

En 1896 optó por sentar cabeza y se casó con el corredor de bolsa Paul Mousis. Pero la cosa no duró mucho, ya que a los tres años le abandonó por André Utter, un amigo de su hijo de 23 años, al que casi doblaba la edad. Los tres, además de la madre de Suzanne, vivían juntos, como una familia bien avenida (siendo el padrastro, en este caso, más joven que el hijo).


Maurice Utrillo, Suzanne y André Utter.

Murió en París el 7 de abril de 1938. A su funeral acudieron muchos sus colegas y amigos, entre los que se encontraban Andre Derain, Pablo Picasso y Georges Braque.

Estos son algunos de sus cuadros más famosos: La habitación azul, Adán y Eva y el retrato de su amante Erik Satie. Los modelos para el cuadro de Adán y Eva son ella misma y su compañero André Utter. Fue el primer desnudo masculino pintado por una mujer, aunque para exponerlo en el salón de los independientes tuvo que añadirle con posterioridad una casta hoja de parra.


Suzanne Valadon. La habitación azul.


Suzzane Valadon. Adán y Eva.


Suzanne Valadon. Retrato de Erik Satie.


Suzanne pintando en su estudio.

Y dejo pendiente para otro día, la tormentosa historia de su hijo, Maurice Utrillo.

18 habladurías:

claradriel dijo...

Uauuuuuuuu, Perl, me ha hechizado este post.



Y lo enlazo con los efectos aún duraderos de la 'breve historia de literatura portátil' de Vila-Matas. últimamente, estoy parisina...

querida_enemiga dijo...

Aunque no es un tema que me interese así a bote pronto, me he leído el post enterito y me ha gustado mucho la historia. Espero la segunda parte.

Gracias por compartirlo.

Anónimo dijo...

No había nunca oido de ella ni visto ninguno de sus cuadros, así que estoy encantada de tal presentación.

Un saludo,

Julia

Anónimo dijo...

Ah! "La habitación azul" es preciso!

besos,

Julia

Castel dijo...

Ya necesitaba una buena dosis de Arte.

Gracias!!!!!

Besos!!!!

Bye!!!!

Necio Hutopo dijo...

Nunca te dormirás sin saber nada nuevo... Bueno, en mi caso, nunca te desvelarás, pero el sentido se mantiene

Ysbrand dijo...

Jo me he tenido que leer todos los posts desfasados. Lo de la mente femenina es lo mas. Respecto a Suzanne me parece superguapa. Mi primera y única novia (una relación bastante virginal, naturalmente) se le parecía mogollón...que le pasó a Maurice???

Igrein dijo...

Mmmm... me ha encantado el post.
Me gustan mucho las historias que han pasado...
volveré a ver que fue de su hijo.

Un beso.

ydas dijo...

Auqn no comento, suelo leer tus post.
Me gusta tu forma de contar las cosas. Sigue así!!

Salarino dijo...

Interesantísimo. No conocía nada de esta mujer, y me ha sorprendido mucho saber que era la madre de Maurice Utrillo (el pintor favorito de mi madre, por alguna razón que desconozco)
De pequeño recuerdo que había dos cuadros en el salón de mi casa y que mi madre siempre me decía "son de Maurice Utrillo", y se me ha quedado grabado el nombre.
Reproducciones, ojo, que escribo desde un ordenador comprado a plazos.

sila dijo...

jo, no tenía ni idea de su existencia! me quedé en las renacentístas al parecer...
me gusta muchisimo este ejemplo de libertad femenina, gracias linda..
y yo también creo que detrás del nombre tendría que haber un punto ;)
un beso y felicidades por tu descapotable..es genial que te quepa en el bolso y no tengas que pagar la Hora..
sila

Yaya dijo...

Primera vez que ando por estos lares y me sorprende que pase tanto tiempo pendejando por la red y no te leido antes! Carajo!!!

Me gsta la vida de esta mujer, pa cuando la historia del hijo?

hack de man dijo...

Necesitamos más post de estos. Estoy pensando en iniciar una campaña para que toda la blogosfera pida más escritos de estos.

Envía un sms al... (mira, igual sacamos un sobresueldo para pagarnos el bullí... si nos toca algún día)

Anne dijo...

Me encanta el de Tolouse-Lautrec. Y su propio autoretrato.

Es una pena que en historia y teoría del arte demos sólo un repasito y no podamos profundizar más, porque así descubriríamos artistas como Suzanne (que además es mujer, aparte de artista, lo que no abundaba mucho por aquel entonces).

Gracias por acercarnos a ella, Perl.

PD: Y, ¡hola!, primera vez que te comento aunque no la primera que te leo.

alex dijo...

interesante blog
me pasaré por aqui más a menudo
mirando tu perfil veo que tenemos gustos bastante parecidos..
saludos

Hairblue dijo...

Y con lo que tú sabes ¿No irás a Arco?

Cato® dijo...

Interesante la vida de suzanne, el unico cuadro que conocia de ella (ella pintada) era la de Renoir, Baile en Bougival, que en realidad lo vi porque hicieron referencia en un capítulo de Gilmore Girls por Warner channel, deberías escribir acerca del pintor de "El hijo del hombre" y de "La gran Guerra de fachadas", René Magritte.

Anónimo dijo...

Me encantan estos posts de arte. Qué mujer y qué artista la Suzanne esta... volveré a por la historia de Maurice Utrillo.