En el mes de marzo de 1994, mi padre me llevó en Londres a mi primer concierto serio. Tocaba la Filarmónica de Viena dirigida por Zubin Metha. Nos sentamos en primera fila, a "olerle los pies al director", como dice él. Con unos inicios así, es difícil no aficionarse a la música clásica.
Hoy, catorce años después, repito Filarmónica de Viena y Zubin Metha. Esta vez no he conseguido convencerle para que se venga conmigo a verla, porque sólo quedaban butacas de gallinero... pero al menos me ha invitado a la entrada.
viernes 27 de junio de 2008
Déjà Vu
Redicho por
Marga
a las
16:28
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4 habladurías:
Y al parásito ya las haz enganchado?
Todo vuelve... Todo vuelve...
Las vueltas de la vida, que le dicen.
Espero que disfrutaráis del concierto! ¿Cómo va la creación de tu empresa?
Yo sigo visitándote todos los días esperando leer lo que nos quieras contar.
Qué paséis un feliz verano, y hasta pronto (espero)!
Julia
Hola
Sólo quería decirte que Mehta se escribe con la "h" en el centro.
Qué suerte poder gozar al gran maestro junto a la Wiener Philharmoniker!
H.
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