El Parásito quiere un chaleco amarillo con banda plateada reflectante, como el que tiene su tío en el coche, por si algún día, cuando sea mayor, tiene que salir a la carretera. Así no la pillarán los coches.
—Pero Eli, lo mejor es que esperes a hacerte mayor, ¿no crees? Más que nada porque si lo compras ahora, cuando crezcas ya no te valdrá.
—Nooo, da igual, yo lo guardo y cuando sea mayor se lo podré dar a mi hijito.
—Pero si tú no querías tener hijitos.
—Ya, bueno, pues cojo un hijito, da lo mismo.
No sé qué me descoloca más, el hecho de que quiera un chaleco reflectante, el que lo considere un patrimonio familiar digno de ser transmitido de padres a hijos o el que quiera "coger" un hijito sólo para tener a quién legar ese magnífico tesoro.

